
Gloria Montoya protagonista de La Sangre y La Lluvia
Para poder empezar esta reseña primero saquemos del camino algunas obviedades. Sí, todos sabemos que hacer cine es difícil, toma mucho tiempo, mucho esfuerzo, mucha gente, mucho dinero y mucho sudor, sobretodo en Colombia. Se aprecia y se celebra que de vez en cuando Colombia pueda producir una película, así que felicitaciones. Muy bien, dejando ahora eso de lado, para poder reseñar la película en términos de igualdad mundial, (pues no podemos pretender que solo somos globalizados cuando nos conviene y con el infortunio para la película que después de verla me vi la nueva de Tarantino) voy a juzgar la película por lo que vi en la pantalla y lo que sentí en la sala de cine.
Lo primero que se me viene a la cabeza es un dato, “la película se demoró siete años en desarrollo”. Y mi primera especulación es que el guión debió estar guardado durante esos siete años en una caja fuerte donde nadie lo podía tocar porque la película que yo vi parecía filmada sobre un primer borrador. Segundo, tres guionistas. Un momento, mi cabeza no entiende muy bien. ¿TRES GUIONISTAS, DURANTE SIETE AÑOS y este es el guión que filmaron? Y con la pena de los puristas y pseudoartistas colombianos que creen que el arte es del artista y no del público y que el que no lo entienda pues de malas, intentare enumerar lo que encuentro mediocre.
- ¿Es Jorge un héroe? El guión está construido claramente alrededor de esa idea. Y no es sólo héroe, sino el hombre del que Ángela se enamora. Ahora, me pregunto, ¿de que carajo se enamora esta mujer? Un hombre completamente débil que se la pasa quejándose y llorando toda la película y que bajo presión no demuestra ninguna señal de verdadero carácter. Y se supone que hace algo valiente al final, pero en una increíblemente torpe decisión de dirección todo ocurre fuera de cámara en pleno clímax!!!! Cualquier cosa valiente que Jorge se supone que haya hecho nadie la vio.
- Creo que solamente puedo llamar perezosa la manera en que esta escrita la situación en que Ángela decide pasar toda la noche con Jorge, igualmente que Jorge en medio del lío que tiene decide que se le pegue esta mujer. Todo completamente plausible si simplemente no estuviera tan perezosamente escrito, nuevamente cero credibilidad. La ciencia ficción lo sabe muy bien, el cine no tiene que ser real, pero sí tiene que ser creíble.
- ¿Quién es este villano? Nuevamente una cuestión de carácter. ¿Por qué estos matones le tienen tanto respeto y miedo a un tipo histérico, gritón, sin el más mínimo asomo de poder? El desafortunado personaje sobreactuado de la película.
- Personajes secundarios. Después de la promesa intensa e interesante de la primera escena en el motel nada vuelve a ocurrir con ninguno de los personajes secundarios, todos entran y salen sin propósito, el dueño de la piscina, el amigo del hermano muerto, la puta argentina, nada pasa, nadie se despide del público con clase o propósito. nuevamente sólo puedo pensar en pereza al escribir.
- Estilo. ¿Se merece la frenética noche bogotana ser fotografiada con tanta desidia? inclusive, no vayamos a generalidades odiosas como esa, preguntemos mejor ¿Está historia de amor, venganza y crimen enmarcada en la fabulosa noche bogotana se merece una cámara tan muerta y desapasionada? La película sufre de baja tensión. En otras palabras, induce al sueño. (literal. la persona con quien la vi, se durmió).
- ¿Cuantas películas al año se tienen que hacer para que la gente no crea que el cine refleja su propia realidad? !MUCHAS! En este momento en que hacer una película es un milagro, hacer cine colombiano lleva una responsabilidad. Desafortunadamente la desbocada imaginación de los guionistas y directores colombianos no vuela más allá del “gonorrea hijueputa”. Esta película aunque no lo crean, desafortunadamente le gana en el uso de dicha frase cliché a La Vendedora de Rosas. Que falta de rebeldía, juventud y experimentación se siente viendo esta película, apegada a estereotipos viejos y mal usados de la maldad y la violencia en Colombia.
- ¿Donde está la sangre y donde está la lluvia? En las películas colombianas sólo empieza a llover cuando el director no sabe como generar dramatismo. Ej. Escena final de Paraíso Travel (el ejemplo más patético), y la escena final de esta película. Tan bella y divertida que es la violencia en el cine, en este caso tampoco hay mucha sangre como para prometerla en el titulo.
-Para concluir me pregunto ¿Qué pasa con estos nuevos directores colombianos? La única impresión que tengo es de prepotencia y muchos amigos halagando alrededor. Lo que traspasa la pantalla es tan solo unos directores muy jóvenes con unas ganas de hacer un cine adulto, pausado, profundo, trascendente, cuando aun no tienen ni la edad, ni el propio estilo de vida para soportarlo, y desafortunadamente eso es lo que queda plasmado, tan solo el intento por sacar lo que no hay adentro. Hablo en plural porque esto también lo sentí viendo Los Viajes del Viento, que hasta el día de hoy tiene el sello de prepotencia más grande y descarado que he visto en una película. El director se llama Ciro Guerra y los personajes toda la película viajan buscando al gran maestro Guerra. Hay que estar muy dopado por el ego, coño.
Posted in cine
Tags: cine, cine colombia, cine colombiano, colombia, gloria montoya, jorge navas, la sangre y la lluvia, lluvia, quique mendoza, sangre